domingo 23 de noviembre de 2008

La escafandra y la mariposa


Jean-Do era editor de la revista Elle cuando de un minuto a otro sufre un infarto y queda paralitico. Mentalmente no está afectado, pero físicamente solo puede mover un párpado lo que será su única forma de comunicación con el mundo.
Los primeros minutos son angustiantes, solo vemos médicos, enfermeras, luces que perturban lo que da la sensación de estar encerrados en una escafandra, Jean-Do habla pero nadie lo puede escuchar. Cuando se pasa el impacto inicial, salimos de la escafandra para poder volar hacia los recuerdos y la imaginación, que hacen de esta película, una historia digna de ver.

Situaciones humanas muy comunes como la separación y la relación padre-hijo, nos acercan a esta historia, hacen que el espectador sea parte de los recuerdos, que llevan a la emoción en especial cuando Jean recuerda las escenas con su padre y por supuesto el hermoso día del padre que le brindan sus dos hijos y ex esposa quien demuestra en cada escena que lo sigue amando a pesar de la separación.

El hecho de ser una historia real, un testimonio de vida le agrega valor a esta cinta. La historia de aquel hombre que pudo contarle al mundo su historia, sus sentimientos, sus recuerdos y sus sueños a través de un parpado, que pudo convertirse en mariposa y volar a través de sus recuerdos y demostrarle al mundo que a pesar de que su cuerpo estaba anclado a una silla de ruedas, o adentro de una escafandra, él se pudo sobreponer con ánimo y muchas ganas de vivir.

Mathieu Almaric (Jean-Do) se logra adentrar en el personaje de una forma notable y eso se nota, difícilmente podrían haber escogido a un actor tan bueno como él, Max von Sydow (padre de Jean-Do) también muestra una categoría superior, las escenas entre estos dos sin lugar a dudas conmoverán a toda persona que vea la película, sus diálogos, sus gestos, el cariño que demuestran el uno por el otro hacen que la película sobresalga. Pero la película no estaría completa con una buena banda sonora, escogida con pinzas, acompaña perfectamente cada momento de la película. Mención aparte es el trabajo en la dirección y el uso de la cámara, Julian Schnabel (Antes del amanecer), trabaja cada detalle, cada gesto, cada movimiento está tan bien planificado que dejan al director como un perfeccionista, un amante de su trabajo, un gran director.

Como ya mencionaba en un principio, los primeros diez minutos son angustiantes, hasta cierto punto desagradables, unos juegos de cámara horribles, luces confusas y un monologo que solo puede escuchar el protagonista son parte de estos primeros momentos, pero luego viene la liberación en donde comienza lo bueno de la película.

La escafandra y la mariposa cuenta un ejemplo digno de admiración, la historia de un hombre que superó toda limitación dejándose llevar por su imaginación. La relación de Jean-Do con sus hijos y su padre nos llevan a reflexionar del modo de vida que llevamos actualmente, preocupándonos por temas superficiales y sin importancia y dejando de lado lo que más queremos, lo más importante de nuestras vidas que es la familia.
En lo personal me agradó bastante, muy buenas actuaciones y mención aparte para la belleza de las doctoras de Jean-Do.

Nota: 8.3

sábado 15 de noviembre de 2008

One: Todos somos uno (One:The movie)

Toda la vida nos hacemos preguntas, algunas de esas son incontestables como de donde venimos, quienes somos, que hacemos acá, a que le tenemos miedo y sobre Dios hay muchas más, este documental intenta ver el punto de vista de todas las religiones, grandes personajes como también de gente normal.

Un día cualquiera, un hombre tiene la idea de hacer una película, no tiene cámara y menos algún conocimiento acerca de lo que cine se refiere, decide llamar a un par de amigos, que tampoco tenían conocimiento en esta area, compran una cámara y salen con un listado de preguntas las cuales le harán a todos los entrevistados que aparecen en la cinta.

¿Por qué vivimos pensando en el futuro o en el pasado y no en el presente? ¿Por qué hay pobreza y sufrimiento en el mundo?, ¿Cuál es la relación entre la ciencia y la religión?, ¿Cuándo es justificable la guerra? ¿Hay vida después de la muerte? y ¿Cuál es el sentido de la vida?

Durante la cinta, es impactante ver y escuchar las respuestas líderes de opinión en sus distintas religiones como el Dalai Lama o Robert Thurman (padre de Uma Thurman), entre muchos otros, quienes no hacen más que afirmar que, realmente, todos somos uno, a pesar de las diferencias que las distintas sociedades han marcado entre los hombres desde inicios del planeta en que habitamos.

Lo que trata de mostrar, es que por diferente que las creencias sean, todos los seres humanos nos preguntamos lo mismo, tenemos los mismos miedos y esperanzas, compartimos un lugar en este mundo que es igual para todos, en donde la armonía debería primar sobre todo, una sana convivencia, un respeto hacia todos los demás sin importar si se es negro, blanco, budista, judío, cristiano, finalmente todos creemos en algo superior, hay que vivir en el presente, sin recordar en todo momento lo que pasó o lo que podría llegar a pasar.

Me quedo con una cita de una entrevista, un joven común y corriente:
“Si hay un Dios, no quiero creer en Él a menos que nos acepte a todos en vez de condenar a los que Él quiera”…

Película recomendable a todos, excepto a quienes no gusten de escuchar opiniones distintas de gente con diferente religión o pensamiento, verla es realmente un aporte en nuestra vida, como dice esa clásica frase: “estamos tan lejos y a la vez tan cerca”.

Nota: 9.1

sábado 1 de noviembre de 2008

Semi Pro y Blades of Glory

Cuando uno ve las películas de Will Ferrell sabe a lo que va, generalmente a reírse de un humor absurdo, muchos golpes y situaciones cómicas básicas, pero al parecer la formula dejó de funcionar, por lo menos para mí, tras ver Semi Pro decidí que Ferrell no sería uno de mis actores favoritos, pero decidí darle otra oportunidad, al ver Blades of Glory, confirmé que el momento de comedia de Will se acabó.



En Semi-pro se plantea la historia de Jackie Moon, un cantante que tuvo un único éxito en su vida, pero que le valió tanto dinero como para comprarse un equipo de básquetbol, los Flint Michigan Tropics. Sin embargo, el equipo atraviesa un momento desesperante, y ante el anuncio de fusión entre las ligas de la NBA y la ABA, el panorama empeora aún más. Ante todo esto, la única opción es ganar para ganar un cupo en la franquicia de la NBA.

Era una buena idea, si la hubieran hecho bien, pero no fue así, es una película plana, debe tener un par de momentos que te sacan alguna carcajada que todavía no se si fueron por lo aburrida de la película o porque en verdad fueron momentos graciosos, sin duda no la recomendaría.



Por otro lado Blades of Glory o Patinazo a la gloria, la trama es simple, cuando los dos grandes patinadores y eternos rivales Chazz Michael Michaels (Will Ferrell) y Jimmy MacElroy pierden los estribos y entran en una pelea descomunal durante una premiación de los Campeonatos Mundiales, la Federación les retira sus medallas de oro y les prohíbe que vuelvan a presentarse a competiciones de patinaje artístico masculino de por vida. Ahora, tres años y medio después, han encontrado un hueco legal que les permitiría volver a la competición... si se presentan como pareja.

Sin duda era un buen tema, en donde podrían haber jugado más con el acosador de Jimmy que aparece en contadas ocasiones o con el problema de Chazz, pero lejos de eso, tratan de incluir variantes como un par de hermanos que hacen todo lo posible por “sacar de la competición” a esta nueva pareja de amigos-enemigos además de los cada vez más falsos efectos especiales, hacen de esta película un bodrio.

Si tuviera que poner notas, le pongo un 3 a Semi-Pro y un 2.5 a Blades of Glory, me quedo con la actuación de Ferrell en los Rompe bodas, para no recordar estas dos caídas bien feas, podría seguir haciendo películas serias como Más extraño que la ficción en donde demostró ser un buen actor.